Pericias genéticas y la autopsia
Los especialistas que realizaron diversos estudios en la causa deberán explicar cómo llegaron a sus conclusiones. Ya declararon los peritos balísticos y el oficial Rogelio Farías Sánchez, que realizó las pericias al auto de Darío Pérez. Deben brindar testimonio la bioquímica Lilia Moyano de Colombres, que practicó los dermotest a los imputados y tomó las muestras de cabellos y de piel encontrados bajo las uñas del juez para someterlos a pericias genéticas; la médica forense Yolanda Lilia Gordillo, que realizó la autopsia al cuerpo del juez Aráoz; y la perito balística de la Policía Federal que realizó la pericia en noviembre de 2010.
La vecina que escuchó al juez
"No, no, por favor, ya se va", fue el grito de un hombre que escuchó una de las vecinas del juez Aráoz el 26 de noviembre de 2004 a las 17.30. Luego, siguieron una serie de disparos. Mónica Márquez de Vides, que vivía al lado del juez, está ofrecida como testigo. Pero la mujer y su familia residen actualmente en el exterior, por lo que los camaristas están tratando de ubicarla para que viaje a Tucumán junto a su marido para que declare en el debate oral. Tres miembros de la familia Mazzeo ya brindaron su testimonio sobre el momento en que llegaron los policías.
El ex director del Roca
El ex jefe del destacamento policial de Instituto Roca, Francisco Bolart, deberá contar sobre el incidente de protagonizó Ema Gómez, por el que la desplazaron de la Policía. Además, podría dar detalles sobre la relación entre la ex agente y Darío Pérez, quienes eran subalternos suyos. Por su parte, Juan Romano (propietario de la empresa de remises en la cual trabajaba Darío Pérez y que estuvo imputado en la causa) deberá sostener su versión de que recibió amenazas para modificar el registro de viajes de Pérez.
Dos coartadas
Andrés Fabersani declaró que la tarde del crimen del juez Héctor Agustín Aráoz estuvo en procedimiento por un robo en una escuela en Banda del Río Salí. Por eso, su abogado defensor, Gustavo Morales, ofreció como testigos a dos docentes de ese establecimiento, al igual que a policías de Banda del Río Salí que trabajaron junto al imputado.
Por su parte, Morales también solicitó la declaración de los pasajeros que Alejandro Darío Pérez llevó ese día en su remise, como así también de las empleadas de la remisería, que habrían atendido los pedidos de esos viajes.
La versión del asado
La declaración de M., el testigo que, según el abogado GustavoMorales, afirmará que estuvo presente en la casa de Aráoz esa tarde en el festejo del cumpleaños de una empleada del juzgado, es esperada con ansias por la defensa. La fiscala Juana Prieto de Sólimo impugnó esa declaración, ya que alega que es una persona sordomuda que no estaría en condiciones de prestar declaración. Los jueces Pedro Roldán Vázquez, Carlos Norry y Emilio Páez de la Torre precisaron que lo citarán; una vez que esté ante el estrado decidirán si aceptan su declaración.
Los llamados de Ema Gómez
Entre las 15 y las 21, cuando llegó a la comisaría de Banda del Río Salí, Ema Gómez realizó diversos llamados. Los destinatarios de esas comunicaciones declararán ante el tribunal. El legislador Sergio Miranda, el juez Roque Arnedo y el agente inmobiliario Arturo Roife deberán explicar el contenido de esas llamadas. Andrés Fabersani dijo que la imputada por el crimen del juez llamó a los dos primeros para contarles que recibió un llamado donde le decían que su novio (Aráoz) estaba muerto.